BERGEN EN 5 DÍAS

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¿TE INTERESA CONOCER EL CORAZÓN DE LOS FIORDOS NORUEGO?


¿TE GUSTARÍA CONOCER UNO DE LOS 7 PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD NORUEGOS?


¿QUERÉS VISITAR UN LUGAR INCREÍBLE COMO TROLLTUNGA O “LENGUA DE TROLL”?

MI EXPERIENCIA

Después de pasar 3 días en Stavanger, llegó la hora de subir un poco más al norte, precisamente al condado de Hordaland donde se encuentra la ciudad de Bergen, junto al mar del Norte. Esta ciudad es la segunda más grande de Noruega, después de Oslo, y es reconocida como una de las más bellas de todo el país.

A Bergen se la conoce como “el corazón de los fiordos”, y aunque sea la segunda ciudad más grande, tiene un ambiente de pueblo con un encanto especial. Otra característica es que llueve muchísimo, más de 200 días al año, y para mi suerte, en mi estadía llovió solamente un rato el primer día!

En este lugar visité a mi mejor amigo, Franco, con el que luego continuaría viajando por el resto de Noruega. Él vivía en Bergen, así que me quedé en su casa durante los días que estuve, lo cual me permitió ahorrar bastante dinero, sumado a que cocinábamos en su casa.

Bergen es una ciudad para pasar al menos 2/3 días recorriéndola, aunque debes añadir días si quieres recorrer los alrededores. Para mi 5 días estuvieron muy bien, y a mi parecer, esta ciudad del país noruego es un lugar ideal para vacacionar, ya que combina muchísima naturaleza, con sus fiordos, lagos, montaña, bosque y más. El arte, la cultura y la historia también se observan en este lugar. Hay museos para todos los gustos que reflejan el arte como la historia y cultura del lugar. Todo eso también se puede ver en sus calles, con sus edificios antiguos, y en la gente, que cuidan sus tradiciones en sus muchísimas fiestas nacionales. La gastronomía también es muy reconocida a nivel mundial, si bien no contaba con presupuesto para comer en restaurantes, se veía en el mercado del pescado la cantidad de gente que se acercaba para comer o comprar para llevar. 

El barrio Bryggen

MI EXPERIENCIA

Día 1: Llegada a Bergen

Llegué al aeropuerto de Bergen, que está ubicado a 19 kilómetros de la ciudad, precisamente a la terminal T2, una de las 3 que tiene el aeropuerto. Para llegar a la ciudad, la mejor opción es tomar el tranvía, conocido como Bybanen, que hasta el centro tarda cerca de 45 minutos realizando varias paradas. Es la opción más barata y cuesta alrededor de 4 USD. Eso fue lo que hice, y luego de varias paradas, me bajé en una previa al centro ya que iría al departamento de Franco, donde me alojaría durante mi estadía. Llegué por la tarde, así que lo que hicimos fue tomar unos mates (no había llevado el mío por lo que lo estaba extrañando), mientras charlábamos y organizábamos lo que haríamos esos días. Él estaba trabajando en el mercado del pescado de la ciudad, que está abierto desde el año 1276! Así que fuimos a conocer el lugar donde trabajaba y la zona céntrica. Ese día estaba lloviendo, el único de los 5 que estuve en Bergen, así que decidimos comprar algo en el mercado e ir al departamento para cocinar algo elaborado ya que a las 12 de la noche de ese día era mi cumpleaños! Comimos y decidimos ir a descansar ya que al día siguiente nos esperaba un sendero largo y dificultoso de varias horas…

Día 2: Sendero de Ulriken a Fløyen

El segundo día en Bergen, que también era mi cumpleaños, lo pasamos de la mejor manera! Hicimos un sendero por algunas de las montañas que rodean la ciudad. Nos despertamos sin alarma para para poder descansar y desayunamos bien para tener energías para la caminata. Bergen está rodeada por 7 montañas pertenecientes a los alpes escandinavos, y la más grande de estas se llama Ulriken. Nosotros hicimos un sendero, saliendo desde esta montaña para terminar en otra llamada Fløyen, caminando alrededor de 7 horas, subiendo poco más de 700 metros. En la foto podrán ver la ruta que hicimos, y en la página wikiloc están los tracks de este sendero.

Ruta tomada por nosotros

Para llegar a Ulriken salimos caminando de la casa de Franco ya que vivía relativamente cerca de la base de la montaña. Llegamos hasta la base para comenzar nuestra aventura después de 30 minutos. Existen dos formas de llegar a la parte más alta: tomar un funicular que cuesta unos 10 USD saliendo desde la base llamada Ulriken643, por la altura de la montaña, y que te permite ahorrar 650 metros de subida, o subir caminando por un sendero que tiene muchísimos escalones y es bastante empinado. Nosotros obviamente elegimos la última opción ya que no queríamos gastar dinero y también porque nos gusta subir montañas! Comenzamos a subir, nos tomó más de 1 hora y 30 minutos llegar hasta la parte mas alta de Ulriken. Desde este sitio se tiene una vista increíble de la ciudad así que estuvimos un buen rato disfrutando y tomando fotos!

Vista panoramica de la ciudad desde Ulriken643

Luego comenzamos a caminar por el sendero, que en su mayoría es bastante llano aunque presenta algunas lomas. En el camino fuimos observando algunos lagos muy hermosos, con sus refugios, como Tarlebøvatnet y Langelivatnet, rodeados de pinos, vimos alguna que otra cascada y en algunos momentos del sendero también podíamos ver la ciudad. Nos tocó un día bastante lindo, soleado por momentos, así que pudimos disfrutar de todo el camino, parando a tomar fotos, refrescarnos y también disfrutar de las vistas.

Tarlebøvatnet
Langelivatnet
Refugio de uno de los lagos

Después de varias horas de caminata, llegamos a  Fløyen, que es la más visitada de las 7 montañas (nos dimos cuenta por la cantidad de personas). Si bien no es en la cima, hay una zona de la montaña, donde también llega un funicular, que hay un centro de visitantes, baños, restaurantes, tiendas de souvenirs, entre otras cosas, y la vista que se tiene de la ciudad también es increíble!

Vista panoramica desde Fløyen

Allí pasamos un rato sentados disfrutando, y luego comenzamos a bajar caminando. El camino no es tan empinado como el que hay para subir Ulriken, ya que haces mucho zigzag, y por eso nos cruzamos a muchísimos locales que utilizan esta montaña para hacer deporte al aire libre! Al llegar abajo, terminamos en el centro, así que recorrimos un poco más la zona, para después volver al departamento ya que nuestras piernas necesitaban descansar un poco.

El resto del día no hicimos más que ver las fotos que habíamos sacado durante la caminata, cocinar para cenar y dormir.

Día 3: Recorrida por la ciudad, algunos museos y partido de fútbol!

Este día lo aprovechamos para descansar las piernas de la caminata del día anterior (aunque jugamos un partido de futbol), ya que se venia la caminata más complicada de mi viaje por Noruega al día siguiente, y recorrer la ciudad y algunos museos. Comenzamos caminando nuevamente por la zona mas céntrica de Bergen, visitando una iglesia muy llamativa llamada Johanneskirken (Iglesia de San Juan), siendo esta la más grande de todo Bergen. También fuimos a visitar el parque de la ciudad (Byparken), donde hay un lago pequeño llamado Smålungeren, con una fuente en el medio súper linda. Allí dimos una vuelta y luego fuimos a Teaterparken, donde fuimos a ver Una Escena Nacional, un teatro muy importante del país. 

Lago Smålungeren
Byparken
Johanneskirken
Una Escena Nacional

Luego llegó el momento de adentrarse en el muelle hanseático de Bryggen, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, declarado en el año 1979, por ser el único barrio comercial conservado del periodo hanseático. Bryggen es un barrio en el centro de la ciudad (lo van a reconocer por las famosas casitas de colores pegadas una al lado de la otra) y en noruego significa “embarcadero”, y es aquí donde los barcos descargaban sus mercancías y las almacenaban en estas casas, que funcionaban como almacén y residencia, aunque únicamente de hombres. Detrás de estas casas tan llamativas, encontramos una gran cantidad de callejones y balcones, donde nos adentramos para descubrir lo que no se ve desde afuera. 

También, para conocer un poco sobre este barrio y su historia, muy relacionada con la de la ciudad, hicimos una visita al Museo Hanseático y Schøtstuene. Estos dos edificios son vestigios de la Liga Hanseática, una asociación de comerciantes alemanes que controlaron el comercio marítimo del norte de Europa entre los siglos XIII y XVII. En Bergen, esta liga tuvo una de sus más importantes oficinas, y la presencia en la ciudad fue clave para su desarrollo. Sin dudas hay que visitar estos museos para conocer más sobre el lugar, y lo mejor es hacer una visita guiada!

Nosotros hicimos la visita guiada en el Museo Hanseático, el edificio más antiguo de todos los que miran hacia el muelle, que a pesar de ser destruido por varios incendios, fue reconstruido en diversas ocasiones, hasta que se decidió convertirla en museo. Aquí se muestran habitaciones como el almacén para guardar el bacalao seco, la oficina del capataz, los armarios donde dormían los mozos, entre otras, mientras la guía nos contaba muchísimo sobre cada una. Otro que visitamos, aunque por nuestra cuenta, fue el Museo Schøtstuene, lugar de reunión donde este grupo de comerciantes, que se reunían para celebrar las asambleas hanseáticas para discutir cuestiones relacionadas con el comercio. Estos comerciantes a pesar de vivir en Bergen por varios años, se comunicaban entre ellos en alemán y frisio. A su vez, en este edificio se realizaban las ceremonias de iniciación de los niños que llegaban a Bergen para convertirse en comerciantes, los más jóvenes de 14 años.

Bryggen

El último museo que visitamos fue el Museo Noruego de la Pesca. Está ubicado alejado del centro, al lado del mar y rodeado por el muelle de barcos veteranos más grande de Noruega. Aquí encontramos historias sobre el patrimonio costero noruego, a través de exposiciones sobre técnicas antiguas de construcción, motores de barcos, procesamiento de arenque, caza de focas, entre muchas otras. Este museo es bastante interactivo e informativo ya que está basado en la pesca, y esta se relaciona muchísimo con la historia de Noruega.

Luego, para terminar la tarde, Franco había organizado un partido de fútbol con amigos, así que fuimos a disfrutar del deporte más lindo del mundo un rato, para luego caminar un poco más por el centro, comprar para cocinar e ir a descansar, ya que al día siguiente se venía una de las actividades más esperadas de mi del viaje!

Día 4: Trolltunga!

Llegó uno de los días más esperados para mi. Haríamos una caminata a Trolltunga, o “lengua del troll”! Este lugar es visitado por muchísima gente a diario, y las excursiones son de día completo, pero sin pernoctar en el lugar. Por esa razón decidimos que lo mejor, después lo confirmamos, era hacer noche en la montaña. Trolltunga es una formación rocosa a unos 1.100 msnm. y la roca saliente que asoma al vacío sobresale a unos 700 metros, por encima del lago Ringedalsvatnet. El trayecto fue largo y exigente, y más aún porque llevábamos mochilas con bastante peso.

Ruta desde Skjeggedal hasta Trolltunga

Para llegar al comienzo del sendero, hay que ir a un pueblito pequeño al borde de un lago llamado Skjeggedal. Salimos desde Bergen cerca del medio día, tomando el bus 930 que nos costó aproximadamente 15 USD, y nos llevó a Odda, otro pueblito pequeño que está justo en la punta del brazo de un fiordo llamado Sørfjorden, perteneciente al fiordo Hardangerfjord. Desde Odda teníamos que llegar a Skjeggedal, y como teníamos bastante tiempo y pensábamos dormir arriba de la montaña, decidimos hacer autostop para no gastar en el bus. Estuvimos algunos minutos y ya nos levantaron, aunque no nos dejaron donde íbamos, nos acercaron hasta Tyssedal, desde donde sale una ruta directo hacia Skjeggedal, así que volvimos a hacer autostop y, suerte para nosotros, nos dejó justo en el comienzo del sendero! En este pequeño pueblito hay algunos hoteles, restaurantes, tiendas de souvenirs, entre otras cosas, y de haber olvidado algo, es el lugar ideal para abastecerse ya que luego no hay más que algunos lagos desde donde se puede obtener agua…

Y desde allí comenzamos a caminar! El sendero nos costó ya que en algunas partes es súper empinado, y con las mochilas muy cargadas se ponía más complicado, pero en general está muy bien demarcado y en total, hasta llegar a la lengua de troll, son 13 kilómetros. Nosotros acampamos unos 3 kilómetros antes de llegar, ya que encontramos un sitio bastante bueno y llano con vista al lago, y no sabíamos como sería arriba, ya que es todo roca. Lo único por lo que nos arrepentimos de no haber acampado arriba, fue porque nos tuvimos que levantar súper temprano para volver a subir y ver el amanecer, pero una vez ahí lo haces y ya!

Lugar de acampe en el lago Ringedalsvatnet

Cuando íbamos llegando, comenzamos a ver el color azul del lago Ringedalsvatnet y nos empezamos a emocionar. Faltaba muy poco para llegar a ese lugar tan ansiado… Continuamos hasta que llegamos al Trolltunga!!! Después de aproximadamente 4 horas de caminata, ya estábamos allí! Al llegar vimos la cantidad de gente que había, que si bien no había una multitud, había que hacer cola para tomarse la foto y caminar sobre la roca, y ahí fue cuando nos alegramos de tener todo el tiempo para estar allí. Pasaron un par de horas y ya quedamos alrededor de 8 personas arriba! Impensado para nosotros que seriamos tan pocos al principio, pero mejor así. Estuvimos horas y horas arriba, sacando fotos y tomando mates, y hasta vimos el atardecer! 

En Trolltunga!
Lago entona su extensión
No podía faltar la selfie!
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Después volvimos al campamento, directo a comer y dormir, ya que teníamos menos de 4 horas para dormir si queríamos ver el amanecer.

Día 5: Vuelta de Trolltunga y visita a Odda

Y así fue como nos levantamos bien temprano, calentamos agua para el mate y volvimos a subir 3 kilómetros para ver el amanecer, con las otras 6 personas con las que habíamos visto el atardecer… estuvimos un par de horas allí, hasta que decidimos comenzar a regresar cuando la gente llegaba. Volvimos los 3 kilómetros hasta el campamento para desarmar todo y continuar bajando, y allí me di cuenta que había perdido una campera con mi celular dentro! Así que tuve que regresar hasta arriba para buscarlo aunque en ese momento no apareció (en total caminé 38 kilómetros). Cuando me había dado por vencido, y ya estábamos llegando nuevamente a Skjeggedal, un hombre tenia colgando en su mochila mi campera, y así fue como recuperé mi celular! 

Ya en Skjeggedal, comimos algo y nos fuimos a hacer dedo para regresar. Luego de un rato nos levantaron y por suerte nos dejaron en Odda. Allí teníamos que esperar más de una hora el bus para regresar a Bergen, por lo que buscamos en el mapa de la ciudad que hacer y decidimos ir a Sandvinvatnet, un lago de 4,3 kilómetros cuadrados al sur de la ciudad. Este lugar era increíble! El lago con las montañas detrás creaban un paisaje hermoso, y si bien el agua estaba un poco fría, decidimos nadar un poco!

Luego volvimos a Bergen, muy cansados ya que aparte de haber caminado tanto, hacia muchísimo calor ese día, por lo que al llegar no hicimos mucho, así que descansamos, preparamos las mochilas ya que al día siguiente nos íbamos a las Islas Lofoten!

Sin dudas, Bergen es la ciudad que más me gustó, y la que me pareció que tiene más para ofrecer en cuanto a la variedad de actividades que hay para hacer, y a la que volvería primero ya que siento que me faltaron cosas por visitar!

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